Fuerzas políticas
Los líderes políticos tienen parte de responsabilidad al endurecer posiciones que sacralizan ideas que un examen honesto mostraría como bastante relativas. Los dirigentes políticos, económicos o comunitarios apenas dan ejemplo: practican insuficientemente diálogos sinceros que conduzcan a acuerdos beneficiosos para ambas partes. ¡Cuántas mejoras en las condiciones de vida de millones de habitantes de la Tierra han fracasado así!
Voluntad educativa
Son raros los programas educativos que enseñan y ponen en práctica la negociación, la comunicación constructiva y el desarrollo de la empatía desde la infancia para formar individuos capaces de diálogo y de compromisos positivos.
Presión ciudadana
Demasiado a menudo, las instituciones de cooperación locales, nacionales o internacionales son olvidadas, descuidadas o ridiculizadas por los dirigentes en el poder. Es urgente que los ciudadanos despierten, porque la degradación se acelera. Deben exigir la participación ciudadana, pedir estar implicados en las decisiones, reclamar balances… Al valorar las cooperaciones, se reforzará la confianza en las instituciones.
Responsabilidad mediática
Cuando la polarización excesiva alcanza las esferas mediáticas, dotadas de un poder considerable, falta al cuerpo social un instrumento de pacificación. Los medios responsables tienen un papel crucial que desempeñar desarrollando un diálogo social honesto. La idea de que el enfrentamiento aumenta la audiencia es perniciosa. La humanidad ama y reclama mucho más relatos positivos y constructivos, mensajes serenos y diálogos honestos que aporten la energía de la esperanza.
Conversiones culturales
Todo nos llama al orden: las guerras siguen ahí, la miseria también, los derechos humanos, elaborados lentamente para el bien común, son objeto de burla y la Tierra sobrecalentada grita… No podemos prescindir del desarrollo de estructuras de mediación en los conflictos personales, comunitarios o internacionales para disminuir las tensiones y encontrar soluciones amistosas. Más que nunca necesitamos desarrollar los intercambios entre culturas y grupos sociales diferentes para que retroceda la tensión mortífera de los enfrentamientos estériles que agravan los males de la humanidad.
Michel SEYRAT