Mark Carney aboga por los enfoques cooperativos
Citemos su conclusión:
«Sabemos que el antiguo orden no volverá. No deberíamos lamentarlo. La nostalgia no es una estrategia. Pero a partir de esta fractura, podemos construir algo mejor, más fuerte y más justo. Esa es la tarea de las potencias medias, que son las que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y las que más tienen que ganar en un mundo de verdadera cooperación».
Somos muchos quienes nos preguntamos cómo resistir la ley del más fuerte en las relaciones internacionales y el repliegue identitario en nuestro país. Con nuestro enfoque cooperativo, podemos pensar que no tenemos suficiente peso. Mark Carney nos invita, por el contrario, a considerar que es gracias a la cooperación como podemos ser fuertes.
Ciertamente, conviene relativizar esta convergencia con el primer ministro canadiense. Las relaciones entre Estados no son del mismo orden que las relaciones entre organizaciones que actúan en un mismo espacio político, y mucho menos las relaciones entre miembros de una misma cooperativa.
También podemos preguntarle si la cooperación de la que habla es únicamente económica y técnica, o si se refiere también a valores comunes, y cuáles. O incluso preguntarle cómo tratan las potencias medias a los Estados pequeños o microestados. Las respuestas a estas preguntas —y a muchas otras— están aún por construirse, y los pueblos concernidos deben expresarse al respecto.
No deja de ser reconfortante, en un momento de cambio como el que vivimos, escuchar la voz de un primer ministro que no forma parte de los altermundialistas militantes afirmar serenamente que los países que no son grandes potencias —«en particular las potencias medias, como Canadá»— no son impotentes. Poseen la capacidad de construir un nuevo orden que integre valores como el respeto de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados.
Reconforta también ver que su mensaje encuentra un eco considerable, pues su intervención ha sido considerada por muchos como la más destacada de este Foro de los ricos y poderosos.
Esto demuestra que es posible construir la «alianza humanista de fuerzas de vida» de la que hablaba Claude Alphandéry. Sigamos adelante con la obra.
Michel TISSIER