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Cultiva la Zetética: Combate fake news y manipulación

¡Cultivemos la zetética!

El 23/01/2026

En la jerga de internet, un troll es un individuo que busca atraer la atención generando emociones negativas o comportamientos destinados a provocar polémicas. Trollear consiste en crear artificialmente una controversia para irritar al interlocutor, en detrimento de los intercambios sanos y respetuosos.

Las redes sociales son el terreno privilegiado de los trolls porque utilizan algoritmos que favorecen las publicaciones que suscitan reacciones fuertes, a menudo negativas, y la polémica.

El caso Cambridge Analytica

En periodo electoral, esta dinámica se exacerba. Los discursos polarizantes y las informaciones falsas se difunden más fácilmente, creando un clima de tensión, histeria e incluso odio.

En 2018, Christopher Wylie, antiguo empleado de la empresa Cambridge Analytica, reveló que la compañía había obtenido los datos personales de millones de usuarios de Facebook sin su consentimiento, con el fin de aplicar técnicas sofisticadas de manipulación de la opinión pública.

Gracias a los datos recopilados, Cambridge Analytica pudo segmentar el electorado en microgrupos y enviar mensajes específicos a cada uno, jugando con sus miedos y prejuicios.

Estos mensajes estaban diseñados para provocar reacciones emocionales fuertes, polarizar la opinión pública y alejarla de los debates racionales.

La difusión de fake news, artículos engañosos y rumores completaba este dispositivo, creando un clima de desconfianza y división que reforzaba los clivajes existentes y favorecía a los partidos extremistas.

Así se facilitó la campaña de Donald Trump.

Investigaciones han demostrado que en plataformas como X (antes Twitter), las fake news se propagan seis veces más rápido que las informaciones verificadas.

El uso de las redes sociales para manipular a los electores tiene consecuencias graves para la democracia. Compromete la integridad del proceso electoral y perjudica la calidad del debate público.

La capacidad de juicio crítico de los ciudadanos, expuestos a informaciones sesgadas o falsas, se ve alterada.

La polarización creciente daña la cohesión social y dificulta el diálogo político, cuando no lo vuelve imposible.

El caso Cambridge Analytica subraya la necesidad de una regulación estricta de los datos personales y de una vigilancia reforzada frente a la propagación de informaciones falsas.

Cultivemos la zetética

En griego antiguo, el término zetétikos designaba a alguien que ama buscar.

La zetética es «el arte de la duda»: un método que consiste en suspender el juicio ante una información para tomarse el tiempo de verificar su validez. Henri Broch fundó en 1998 el laboratorio de zetética en la Universidad de Niza.

En sus inicios, la zetética se centraba en el estudio racional de fenómenos presentados como paranormales, procedentes de pseudociencias o terapias extrañas, con el fin de distinguir lo que pertenece a la ciencia de lo que pertenece a la creencia.

En la era de las fake news, numerosos zetéticos intentan separar los hechos de las interpretaciones y restablecer la verdad.

No duden en visitar, entre otros, los canales de YouTube Hygiène Mentale y La Tronche en Biais para desarrollar su espíritu crítico y aprender a combatir a los trolls.

También pueden utilizar Vera, el número gratuito de confianza para verificar hechos: 09 74 99 12 95 — https://www.askvera.org/

Dominique BÉNARD

(Photo Aleksei Zhivilov sobre Unsplash)