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Esopo y ChatGPT: la fábula de la pregunta clave

Esopo y el ChatGBT

El 03/12/2025

Se dice que Esopo (620 a. C. – 564 a. C.?), feo, tartamudo y astuto, si realmente existió, habría sido el primer autor de fábulas, relatos divertidos con intención moral. También se cuenta esta célebre anécdota sobre él.

La fábula

Su amo, queriendo agasajar a sus amigos, le habría ordenado comprar en el mercado lo mejor que encontrara. De camino, Esopo pensó: «Voy a enseñarte a precisar lo que pides en lugar de dejarlo al criterio de un esclavo».

Y sirvió a los invitados lenguas de cerdo en cada servicio y con todas las salsas. Cuando su amo estaba a punto de castigarlo, Esopo explicó que la lengua era lo mejor de todo para comunicar, instruir, persuadir, hacer sociedad y rezar a los dioses. Como los comensales aprobaban sus argumentos, el amo le ordenó servirles al día siguiente lo peor del mercado.

Y fueron, bajo todas las formas, platos de lenguas de cerdo. «¿No es con la lengua como se profieren insultos, mentiras, calumnias o blasfemias, como se desencadenan disputas y guerras?» explicó Esopo a los comensales y a su amo, hartos ya de lenguas de cerdo.

Las moralejas

Hoy, como hace 2500 años, las palabras pronunciadas siguen provocando lo peor y lo mejor. Pero la lluvia también puede traer lo peor y lo mejor, y el sol, y los hongos, y…

Lo que el esclavo tartamudo quería enseñar sobre todo a su amo era el arte de ordenar. Cuando la orden está mal formulada, el ejecutante realiza mal la tarea, arriesgándose al castigo.

Así ocurre en todo el universo en expansión de la IA: ¡la pregunta hace la respuesta!

Como es artificial, esta inteligencia no nos dispensa de pensar con precisión. Porque la inteligencia natural dicta que:

«Lo que se concibe bien se enuncia claramente, Y las palabras para decirlo llegan fácilmente.»

Como ya declaraba en 1674 Nicolas Boileau-Despréaux en su Arte poética…

Pero este apólogo dice algo más, expresado por un comensal al final del texto griego: «Si no tienes cuidado, el espíritu de ese Esopo te pondrá furioso». Vieja paradoja del amo que se convierte en esclavo de los servicios de su esclavo.

A lo que Esopo responde: «Me pareces un hombre de mala fe al querer irritar al amo contra su servidor», completando esta moraleja en capas: «¿es de mala fe advertir? ¿Culpar a quien critica no es también mala fe?».

La lección

¿Sería la última lección que todo es a la vez bueno y malo, que todo vale, que bien y mal son relativos? Esa es otra historia.

Sea como sea, la anécdota de este viejo griego contrahecho que quizá no existió ilumina aún nuestras relaciones con un chat de Inteligencia Artificial: dialogar con lo mejor y lo peor, no convertirse en esclavo del servidor, formular la pregunta adecuada, evitar la repetición de platos semejantes, ver dónde se entremezclan bien y mal, verdad y falsedad, y permanecer libre en nuestros pensamientos, como el sutil Esopo.

Michel SEYRAT